El sector cooperativo tiene un gran peso en el sistema alimentario español. Está compuesto por cerca de 3.700 Entidades Cooperativas y Sociedades Agrarias de Transformación (SATS), con una facturación de 30.556 millones de euros en 2020, más de un millón de socios (considerando que cada agricultor puede pertenecer a una o varias cooperativas) y más de 111.000 empleos directos, representando un sector básico en el entramado productivo, industrial y comercializador.
Se trata de un sector caracterizado, en la actualidad, por su atomización, lo que determina un escaso poder de negociación frente a otros eslabones de la cadena alimentaria. Esto implica la amenaza de la desaparición de explotaciones y de abandono del territorio rural.