El robot de inspección submarina SWORDFISH está diseñado para maniobrar hasta una profundidad de 600 metros.
Dispone de cámara principal con movimiento de 180º, cámara de vídeo auxiliar, un manipulador o brazo extensible, dos cables umbilicales de 300 y 700 metros, sónar de obstáculos, sistema acústico de posicionamiento subacuático de largo alcance y precisión métrica, auto-rumbo y auto-profundidad, sensor de presión y compás electrónico, entre otros equipamientos.
Las ventajas del ROV son su simplicidad y facilidad de mantenimiento. Accionado desde la superficie a través de su cable umbilical, el robot puede realizar inmersiones de varias horas.