El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas Puchades, se ha reunido hoy con directivos de la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) para realizar un balance de los daños causados por las adversidades climáticas como inundaciones, pedrisco o sequía y por los incendios a lo largo de este año.
El ministro ha remarcado la importancia del seguro agrario en la gestión de riesgos, como una herramienta clave para ayudar a agricultores y ganaderos ante las pérdidas ocasionadas por los fenómenos climáticos adversos cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
Ha recordado que el Gobierno destinó 315 millones de euros al Plan de Seguros de 2026 para subvencionar la contratación de pólizas, cifra que se elevó a 344 millones de euros para dar respuesta a las pérdidas en el sector agrario por las borrascas de enero y febrero.
En el encuentro con el presidente y director general de Agroseguro, Ignacio Machetti Bermejo y Sergio de Andrés Osorio, respectivamente, y con la directora adjunta de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa), Carmen Sánchez Morillo-Velarde, se ha analizado el último informe de siniestralidad de la entidad. Con datos provisionales del periodo comprendido entre el 1 de enero y el 26 de agosto, la superficie asegurada afectada ha sido de 1,28 millones de hectáreas, con una previsión de indemnizaciones de 441 millones de euros.
Las borrascas de principios de año, los episodios de granizo y viento, las heladas de primavera, el calor intenso de los meses de verano, el pedrisco y las tormentas intensas de las últimas semanas han provocado importantes daños sobre todo en cultivos agrícolas, con casi 326 millones de euros, principalmente en herbáceos, frutales, viña, hortalizas, cítricos, fresón y frutos rojos, y frutos secos.
Los siniestros por incendios en explotaciones aseguradas han afectado a 16.377 hectáreas, con una indemnización prevista de unos 2,7 millones de euros.
Según el citado informe, los incendios han provocado daños, sobre todo, en montes y terrenos sin aprovechamiento forestal. Las pérdidas ocasionadas por el fuego en el sector agrario, aunque han aumentado en los últimos dos años, son menores frente a las ocasionadas por otros riesgos como sequía, heladas o pedrisco.
Las tormentas acaecidas en agosto han provocado siniestros por un valor cercano a los 50 millones de euros en las explotaciones aseguradas.