Todos los eslabones de la estructura sanitaria deben aplicar correctas medidas de bioseguridad, cualquier fallo en la bioseguridad de uno de los eslabones se traduce en un fallo del sistema en su conjunto. Así, es importante tener altos niveles de bioseguridad en:
- Explotaciones intensivas y extensivas, también las de carácter reducido
- Vehículos de transporte relacionados con animales y explotaciones.
- Actuaciones de veterinarios oficiales y privados.
- Recogida y envío de muestras.
- Laboratorios de sanidad animal
Debemos tener en cuenta que la bioseguridad es responsabilidad de todas las personas que, de forma más o menos directa, tienen relación con los animales, como ganaderos, veterinarios privados y oficiales, transportistas, cazadores, personal de mantenimiento de granjas, personal de mataderos, etc.
Todas las explotaciones deben mantener unos niveles de bioseguridad adaptados al riesgo concreto de la propia explotación y de la zona en la que esta se ubica.
Especial mención merecen las explotaciones en régimen extensivo en las que, si bien es cierto que dadas sus características especiales, están sometidas a algunos riesgos más difíciles de controlar como podría ser el contacto con fauna silvestre, también es cierto, que hay otros muchos riesgos que pueden ser controlados a través la aplicación de medidas de bioseguridad adecuadas como son los factores humanos o medidas de manejo.
Finalmente, en relación a las numerosas explotaciones de carácter reducido que tenemos en nuestro país, nos gustaría resaltar la importancia de la idea de que siempre se puede hacer algo para mejorar la bioseguridad, y muchas veces no es una cuestión de grandes inversiones de dinero, sino de hacer una buena evaluación de nuestros riesgos y aplicar medidas para controlarlos basados en la imaginación y en el asesoramiento de expertos.