Los inicios de esta línea datan de principios de los años 80, y se ven fortalecidos por la adhesión de España a la CEE. Durante la década de los 90 y a la vista de su eficacia, se consolidan como medida de gestión pesquera. En 1995 el Ministerio de Agricultura y Pesca inicia su participación directa como promotor de este tipo de iniciativas (Ley 3/2001). La autorización e instalación de arrecifes artificiales está regulada por el Real Decreto 798/1995, modificado pro el Real Decreto 2287/1998, de 23 de octubre, por el que se definen los criterios y condiciones de las intervenciones con finalidad estructural en el sector de la pesca, de la acuicultura y de la comercialización, la transformación y la producción de sus productos.